"Es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los hombres."

(Victor Hugo)

Domingo, 20 Mayo 2012 21:59

Los sueños de los maldecidos

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El sueño de Ulises

 

-Dime Eumes, como volvemos a la vida?

-Ya te lo he dicho, Calipso nos ayudara, ella se encargara de sacarnos de aquí.

-Bueno, en realidad, me refiero a nuestro mundo. Volveremos allí y que nos encontraremos? Un mundo nuevo o el mundo que conocíamos? Te recuerdo que hace cientos de años que estamos aquí encerrados prisioneras por el propio diablo.

-…No quiero pensar en eso ahora, solo me importa salir. Da igual que clase de mundo nos espere, es mejor que este lugar. A demás si no me gusta el mundo de ahora pues entonces esperare con impaciencia mi muerte. Y esta vez no aceptare el trato.

            Caminábamos los dos juntos bajo la luz de la luna. No había nada que hacer en aquel lugar. Encerrados entre muros enormes era imposible hacer una vida allí. Y menos una vida eterna.

            Decían que en este mundo también se podía morir. Aunque no lo creo, más bien nos encierran en un lugar más inhóspito que este sitio y nos dan duros castigos. Ese sería el verdadero infierno.

            Estaba impaciente por encontrara a Amapola… Amapola, una niña de la que no conocía de nada y no sé porque pero sentía algo dentro de mí que deseaba decirme algo.

            Pasamos por unas antiguas cloacas un poco más afuera de la ciudad.

 

-Buahh, menuda peste. Contrólate un poco Eumes.

-Mhmm… no estoy de humor para tus bromas.

-Venga, se lo mucho que quieres irte de aquí, tanto como yo. Pero… es poco probable de que encontremos a la niña.

            Eumes se paró en seco y me miró –Ya lo sé! Pero que quieres que haga, eh? Esos malditos nunca me han tocado, pero con solamente estar aquí me han dejado con mis recuerdos. Ojala me hubieran borrado la memoria…Ya no lo puedo soportar!

           

 

El sueño de Eumes

 

Hace 1000 años que estoy en este lugar. Hace 1000 mil años que me arrebataron lo que más quería y me dejaron con mis pesadillas.

Era joven, vivía con mi familia, con mis 5 hermanos y mis padres. Éramos muy felices, no teníamos problemas con nadie. Mi padre me ayudaba en el campo con uno de mis hermanos, Tomás. Trabajábamos la tierra bajo el intenso sol abrasador.

            Ese día unos hombres llamaron a la puerta, mi madre les abrió.

-Buenos días señora. Somos unos humildes campesinos que…

-Lo siento, pero no tenemos más lugar de trabajo o de hospedaje, márchense!

            Mi madre intento cerrar la puerta, el hombre puso el pie para impedirlo. Esos hombres entraron por la fuerza y atacaron a mi familia. Las cogieron y las ataron.

-Tú, venga, porque estas llorando? Venga, grita! Grita!

El hombre empezó a golpear a mi hermana. Los gritos de mi madre y hermana se extendían con fuerza en todo el campo. Corrimos hacia el grito y llegamos. Los bandidos habían atado a mi familia. Nos agarraron por detrás y nos dejaron inconscientes.

            Me desperté mareado, estaba amordazado, cansado, atado por todos lados. Estaba estirado en el salón, vi por una de las puertas como profanaban a mis hermanas. Fue realmente horrible, cuando acabaron, a Tomás y a mí nos liberaron y nos pusieron delante de nuestras hermanas.

-Tú, al pequeño ponlo delante de sus hermanas.

            A mi hermano Tomás le obligaron elegir a dos de mis hermanas para que murieran, una solamente se salvaría.

-Elige a una pequeño. Una vive las demás mueren.

-No! No, no, no… no puedo!

-Ja,ja, ¿Qué no puedes? Vaya, veo que tenemos un dilema. Vamos a ponerlo más interesante. O eliges a una y las otra dos mueren. O matas a una, y dos mueren. Tú eliges, ja,ja.

-No!

 Mi hermano no pudo elegir… todas murieron. Las degollaron delante de nosotros.

            Mientras mi hermano lloraba, a mí me hicieron elegir entre mi madre y mi padre. Tampoco podía, pero mi padre me miraba y asentía con la cabeza. Dijo que salvara a mi madre. Yo hice lo que me pidió, salvé a mi madre.

-Así que eliges a tu madre, eh? Qué opinas Julio?

-Este saco de pulgas no se merece ese deseo, míralo, es feo, es horrible.

-Ja, ja, tienes razón.

-Lo siento muchacho, anda Ernesto, degolladles a los dos, ja, ja.

            Mi madre y mi padre lloraban, los degollaron a los dos, vi como se desangraban. Mi entras se ahogaban en su propia sangre esa miserables se reían y bailaban.

-Que hacemos ahora con ellos?

-Mhm… no sé… que tal si incendiamos la casa?

-Ja, ja, no solamente gozaríamos del espectáculo, sino que además cabrearemos mucho a la guardia. Que harán sin estas tierras? Quemadlo todo!

            Nos dejaron ahí tirados, no podía evitar mirar a mis hermanas y a mis padres. No paraba de llorar, ahora iba a morir, de una forma horrible. Era el fin.

 

 

El sueño de Ulises

 

            Eumes había sufrido mucho, podía librarse de sus recuerdos, pero no de sus pesadillas. Vivirían con ello toda su vida. Su única esperanza era encontrar a la niña. Era capaz de hacer lo imposible para encontrarla.

            Lamente ese momento, tan… incomodó, y de pronto apareció lo que faltaba para joder más ese momento.

            Entre una nube negra una masa oscura asquerosa se dirigió a nosotros.

-Oh, ja, ja, pero mirad a quién tenemos aquí. Vaya, que estáis haciendo por aquí si se puede saber.

-Y a ti que te importa maldita sabandija? Qué narices haces siguiéndonos? Os aburrís tanto que nos seguís a todas partes?

-Oh, tus insultos no me ofenden en absoluto Eumes, porque tendría miedo de alguien quien no salvo a su familia y la dejó morir como a animales. Y fueron violadas, recuerdas?

-Maldito seas! –Eumes fue con la mano levantada hacía esa Sabandija de Lucas. Él de inmediato se convirtió en humo y esquivo el ataque de Eumes. – Joder! Dónde estás cobarde?

            El frió se volvió en un sudoroso calor. Esto le estaba afectando a Eumes. No quería pensar que le pasarían si no lograba encontrara a Amapola.

 

El sueño de Nausícaa

 

Veía a esa hermosa niña, quien sería, como acabarían en un lugar como este?

 

-Vaya, debes de ser una niña muy curiosa.

-Qué? Porque lo dices?

-Mhm… porque has venido a este mundo? Creo que eres el primer ser humano vivo que viene a visitarnos.

-Vivo?

-Aún no lo sabes? Vaya, parece que al final te has perdido completamente, pobre, quieres una abrazo?

-Qué? No! Explícame que está pasando.

-Oich! Que impaciente eres. Vale, te contare lo que sé.

-Por favor, todo lo que sepas y como tengo que salir de este lugar.

-Salir? Oh, mi pobre niña, ahora que has entrado no puedes regresar. Una vez que entras en el mundo de los muertos, el mundo maldito, nadie puede regresar. Bueno, se puede, lo sé. Si no se pudiera escapar no habría guardias vigilándonos  todos los días.

-Tienes que ayudarme!

            Me aparté de ella y me fui volando, estaba flotando. Hice un gesto con la mano y levanté a Amapola.

-Pero que…

-No te asustes, solo quiero enseñarte algo. Yo soy una de las personas que llevo más tiempo en este mundo, casi tanto como Ícaro.

-¿Íca… que?

-Tengo mucho que contar.

Quiero enseñarle algo, aunque sé que me dolerá, pero lo necesita saber. Hice que nos tele-transportaran a otro lugar. Era como si fuera la misma sala, solo que estaba vez era completamente blanca. Estaba incomoda en aquel lugar. Amapola estaba asustada, no sabía nada de este mundo, pobrecilla.

-No me gusta este lugar, me siento muy mal aquí, pero te veo demasiado perdida. Te lo explicare, verás… cuando el mundo empezaba a tener conciencia propia, empezaron a pesar, razonar, explicarse las cosas. Una de esas cosas era el porqué de esto o de aquello. Se crearon Dioses, buscaron la explicación fácil para todo. Y lo mejor de todo es que… tenían razón. No eran dioses, pero era gente con poderes muy poderosos, capaz de cambiar tu vida con un chasqueo de dedos. –Levanté la mano e hizo un gesto hacia la derecha, hice aparecer una imagen, era como si fuera un gran cuadro mostrando una imagen en movimiento.

-Esa persona de ahí, la conoces?

            Había una persona mayor, pero era muy musculosa, sus bíceps eran tan grandes como su cabeza. Era tan viejo, tenía como cien arrugas en la cara. Tenía cara de ser muy serio, de tener un gran carácter. Pero la siguiente imagen era del mismo hombre acercándose a una mujer que sostenía a un bebé. La imagen desapareció.

-Nunca he visto a esta persona. Es la primer vez, quién es? Y que tiene que ver conmigo?

-Oh, mi niña, tiene todo que ver. Aunque no sé por qué. Es posible que alguien te haya traído hasta aquí.

-Quién?

-No lo sé mi niña. Es todo tan extraño… en principio ni siquiera deberías de estar aquí.  Ahora te buscan, aquí estas a salvo, pero no por mucho tiempo.

Ese hombre mayor, Ícaro sabe quién eres, pero no permitirá que salgas con vida. O al menos te retendrá en alguna celda para siempre.

-Porque? No sé ni porque estoy aquí!

- Esos dioses, los de la maldición son los guardianes del infierno. Esto que ves ahora, es solamente su superficie. Maldijeron la Tierra para siempre. Todos los que mueren en el reino de los vivos pueden tener una segunda oportunidad aquí, para toda la eternidad. Tú eres la primera persona no muerta que no ha tenido que pasar por toda aquella situación.

-Entonces… que hago ahora?

-Solo puedes esconderte, o intentar salir, aunque es casi imposible. Bueno, es más bien imposible.

-… cuéntame más.

Me sorprendí con su reacción, supongo que quería saber cómo salir de aquí y encontrara su madre. Non sabe que está aquí, aunque no sea la madre que recuerda.

-… Ícaro, es un guardia del infierno, o también podríamos decir que es el alcalde de Sevilla. Él… bueno, sonaré un poco brusca…

-Por favor, cuéntame todo, necesito saber todo lo posible.

-… Mi niña, creo que deberías de saber una cosa, aunque no te lo creas.

No debería contárselo, pero estaba harta de cumplir órdenes y ordenes, quería hacer algo por mi misma y esa niña se merece saber toda la verdad. Ícaro era su abuelo, y su madre estaba aquí, la madre que maldijo a su propia hija.

 

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Andrew Ryan

 

Lo que me salvó la vida fue tener a alguien apoyandomé y ayudandomé en los momentos dificiles. Fue el apoyo de una persona quién me ayudo a seguir adelante. 

 

No dudeis en enviarme vuestra critica. Recibiré vuestros consejos con entusiasmo :)

 

jorgelegendarybcn@gmail.com                                               

2 comentarios

  • Enlace al Comentario Trysha Lunes, 21 Mayo 2012 16:45 publicado por Trysha

    No jusgare a la madre hasta conocer a la hija. ese es mi veredicto.
    Me encanta la historia, muchass gracias por continuarla.

  • Enlace al Comentario Blacknordok Martes, 22 Mayo 2012 07:24 publicado por Blacknordok

    todas tus historias me enganchan realmente. Tienes un gran talento, y la mitología me encanta. XD

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