"Si te propones algún día mandar con dignidad, debes servir con diligencia."

(Conde de Chesterfield)

Domingo, 20 Enero 2013 21:55

EL DIABLO DE LOS HUESOS DORADOS

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El diablo de los huesos dorados

 

La moneda de bronce

Segunda Parte

 

 

Barcelona, 2022

 

-¡Mete aquí! –un hombre de color me lanzó a una celda sucia y negra. Caí de cabeza y me hice un corte en la frente. –Duerme bien, mañana te espera tu nueva vida. –Acto seguido, cerró la celda, dejándome a oscuras. Estaba solo, hacía frio, seguía sin saber que ocurría y que pasaba con mi hermana ¿Dónde estaría?

 

Dublín, 2032

 

Después de comer con nuestro tío Nicolás, Sofía y yo fuimos a nuestra habitación a descargar el material. Guantes de látex, horquillas, cuerdas, cloroformo, pastillas de ricino… uso propio, solo son por si algo sale mal.

-¿Falta algo James?

-No… deberíamos de empezar a planear el secuestro.

-Creía que ya lo habíamos hecho.

-Sí, pero en Rusia… no es lo mismo verlo que hacerlo, venga, vamos al lugar y fijemos la entrada.– Sofía gruño, pero acepto. Sabe que es mejor prevenir que curar, y tenemos que hacerlo bien. Un fallo podría suponernos la muerte… o la tortura.

-Deja que me lleve unas cosas, ahora vengo. –Sofía salió de la habitación. Me quedé solo, seguía pensando en cómo lo haríamos. Me aproximé a mi maleta y saqué la carpeta.  

“Edad: 27                                      Fecha de nacimiento: El 1 de Agosto de 2003

DNI: 21234547L                           Lugar natal: Barcelona, Clínico.

Último lugar visto: Gerona, 2022. Base secreta de la D.D

Prioridad: Máxima

Numero de víctimas: Todas las necesarias

Objetivo principal: Secuestrar al objetivo, no dejar pistas.

Nuevo objetivo: A la espera de nuevo aviso

Área de evacuación: A la espera de nuevo aviso

Nombre del objetivo: Jaime Antúnez              

Nota: Fallad y moriréis.                                                                              “

 

-Jaime Antúnez…- repetí en voz alta ese nombre y en mi cabeza resonaba. Lo había escuchado antes. En algún lugar, lo sé. Y lo recordé.

 

Barcelona, 2022

 

Había pasado un día desde la muerte de mi hermano. Un día sin ver a mi hermana. Jamás había pasado tanto tiempo sin ver a alguien de mi familia.

Pero ahora mismo, mi cerebro daba vueltas en todas direcciones. Me había dejado en una habitación, rodeado de otros niños. Estaban de pie, frente a sus pupitres, mirando fijamente la puerta de salida. No decía nada, no mostraban ningún tipo de gesto, solo miraban a la puerta.

Busqué a mi hermana, pero solo había chicos. Ninguna chica. ¿Qué significaba eso?

Y sin darme cuenta, al abrirse la puerta los demás chicos levantaron se pusieron más firmes de lo que estaban y una señora mayor entro. Por suerte para mí, no era tan horrible como aquella señora, a la que llaman “La Diva Dorada”.

Esa señora nos miró a todos. Pero se fijo en mí. Al parecer era el único que no mantenía sincronización con los demás. Dejo una pesada carpeta sobre la mesa y se puso delante mío.

-Póngase recto- me lanzó una fuerte bofetada que me tiro al suelo. –Levántate y ponte firme.– No podía, me había dado muy fuerte, solo pude llorar. Y eso la enfado más.

            Me siguió abofeteando y dándome patadas mientras me retorcías. Y miraba a los demás niños que había allí, pero nadie reaccionaba, no parecía importarles. Miraban fijamente gigantesca pizarra. Y me seguía dando patadas, hasta que se canso.

            Mi miró con odio y repugnancia, se alejó de mi. Yo ya empezaba a tener moratones por el cuerpo y la cara. Me sangraba la nariz. Y cuando volví a mirarla, vi como traía consigo un collar de plata.

            Me agarró de los pelos y me levantó, me lo coloco en el cuello y me dejo sentado en la silla. E hizo un gesto de alegría y volvió a su escritorio. Y me dijo:

-Bienvenido seas señor James. Aquí no nos andamos con juegos. Aquí… respetamos a nuestros adultos, como ellos nos respetan a nosotros. A partir de hoy, se acaba tu infancia. Te enseñaremos a como respetar, te enseñaremos como debes comportarte, te enseñaremos a dejar de sentir sentimientos, te enseñaremos a no sentir dolor. Aprenderás mucho de nosotros. Te hemos acogido, te damos cobijo en nuestro hogar. A cambio, tú nos obedecerás. Sea cual sea nuestra orden, nunca dudes, solo hazlo.- Abrió la enorme carpeta y saco unos documentos. –James, ven aquí.- Me miró sonriéndome. Dude… ese fue mi error. Y la señora saco una especie de mando negro y presiono un botón. El collar se activó y noté como una descarga chocaba en mi cuerpo. Volví a caer.

            Solo fueron unos segundos. Pero dolorosos. Y aquella arpía volvió a repetir.

-James, ven aquí.- Y esta vez, sabía lo que tenía que hacer. Me levanté, reaccioné, con sangre en la cara, no me importaba, pero debía de seguir vivo. Por ella, por mi madre, por mi hermano, por mi hermana Sofía.

            Fui hacía ella y toqué su mesa.

-No, James. No se toca mi mesa.- Volvió a presionar el jodido botón. El dolor era tan insoportable, que me desmayé.

            Y pasaron unos minutos hasta que volví a recobrar el sentido. Lo primero que vi fue aquella señora. Me miró fríamente.

-Levántate, y recoge estos documentos.- Esta vez me costó levantarme, pero suerte para mí que estaba vez dejo que me tomara mi tiempo. No toqué su escritorio. Y me dio esos papeles. Los manché un poco de sangre. Aun con esfuerzo, no podía evitar llorar y sollozando y caminado logré volver a mi asiento.

-Señor James, los documentos que le he dado son instrucciones que indican cómo debe comportarse durante su estancia. Sé de sobra que con la edad que tiene no sabe leer. Aunque el resto de sus compañeros sí. Así que yo de usted haría un esfuerzo. Y no lloré, no soporto a los que lloran sin razón.- La señora se sentó- Cuando aprenda a leer, sabrá que todo lo que diga en ese libro tiene sentido. Lo escribió una persona importante para nosotros. ¿Ve en la parte de abajo a la izquierda?

            Dude un poco en cual era la parte de abaja y cual la izquierda, pero guiándome un poco por mi instinto logre verlo. Más tarde supe que decía. El nombre del autor que escribió ese macabro libro “Jaime Antúnez Sáez.”

 

Dublín, 2032

 

No me esperaba para nada volver a ver ese nombre después de tantos años. Y menos aun esperaba tener que secuestrarlo. Y seguía sin comprenderlo. ¿Por qué la Diva Dorada querría secuestrar a aquel hombre que se consideraba tan importante?

            No había visto la carpeta hasta ahora, nos decían siempre que cuando llegáramos a un lugar de planificación la abriéramos, ahí traían las instrucciones.

            Por fin lo conocería, solo lo había visto en un retrato que hay en la mansión de la Diva Dorada. En la descripción ponía que era uno de los fundadores de la organización. Aunque también escuché rumores que aquel hombre perteneció a la otra orden, a la orden enemiga. “El canto negro”. Nunca me contaron porque cambió de bando. ¿Qué habrá hecho?   

            Escuché pasos, supuse que era mi hermana. Entro en la habitación, regreso con unas pistolas. La miré extrañado.

-No es lo que crees. Son dardos. Les dejaran en el suelo al instante. Solo por si acaso. Jamás hemos hecho algo tan grande.- Me hizo una sonrisa. Tenía razón, era una misión bastante importante. Y la verdad es que bastante secreta, incluso para la organización de la Diva Dorada. Y nos lo habían dejado a nosotros. ¿Era un honor hacer algo así?

            Nos han enseñado a obedecer y hacerlo. Pero jamás he caído en su trampa. Desde un principio he tenido las ideas claras, y no he olvidado a mi madre, ni lo que prometí. Todo este asunto me olía mal. Nadie es tan tonto como para dejar que nos chavales de 16 y 15 años vayan tras una persona tan importante y si fallan todo esto puede irse a la mierda. La Diva Dorada tiene otros planes. Lo sabía. Mi hermana era un año más joven que yo, más ilusa y más manipulable. Ha sufrido, al igual que yo. Solo que, de forma distinta. Y aunque no me guste reconocerlo, han lavado el cerebro de mi hermana. Aun tengo esperanzas en recuperarla. No me rendiría tan fácilmente.

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Andrew Ryan

 

Lo que me salvó la vida fue tener a alguien apoyandomé y ayudandomé en los momentos dificiles. Fue el apoyo de una persona quién me ayudo a seguir adelante. 

 

No dudeis en enviarme vuestra critica. Recibiré vuestros consejos con entusiasmo :)

 

jorgelegendarybcn@gmail.com                                               

4 comentarios

  • Enlace al Comentario Mandragás Lunes, 21 Enero 2013 08:56 publicado por Mandragás

    Se huele la sed de venganza! Cuando me pierdo en las letras, me gusta la sangre, la muerte y la violencia. ¿Me la darás?
    ;D

  • Enlace al Comentario Blacknordok Lunes, 21 Enero 2013 18:48 publicado por Blacknordok

    No recuerdo muy bien, ¿el Jaime al que buscan era el padre o el hijo?
    Porque si dice que perteneció al canto negro supongo que es el padre, pero ésta línea temporal es de cuando estaba en colorado ¿no?

  • Enlace al Comentario Trysha Martes, 22 Enero 2013 19:27 publicado por Trysha

    Andy simplemente increible... esta historia tuya... la anterior y esta son de un nivel superior, ya me gustaria poder escribir así... Y jaime... fue tambien el que los salvo de morir no??
    Menudo lio... Te aplaudo... simplemente me encanta.

  • Enlace al Comentario Alice_abysm Jueves, 31 Enero 2013 22:07 publicado por Alice_abysm

    Wow, un muy buen capitulo, yo creo que a quien buscan es a la bellotita. Y esa mujer, ojala la acaben aqui Xd me callo mal desde la primera, esa diva dorada.
    Espero el siguiente :)

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