"Si ha de haber conflictos que sea mientras yo viva, que mi hijo pueda vivir en paz."

(Thomas Paine)

Martes, 11 Marzo 2014 16:13

Diario de una Reconstrucción.

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Te parecerá una locura todo esto, y muchos me han dicho que lo es, o una gran estupidez al menos.

Todo comenzó con un simple o inocente cartel que alguien olvido en un bus que mi padre manejaba, así llegó ese mensaje a mis manos, una simple leyenda que decía: “Nunca es tarde para retomar el camino exactamente en el punto donde lo dejaste”. El cartel adorno la pared de mi pieza por unos días, meses quizás… es difícil de explicar en este momento porque el tiempo tiene un significado relativo que pude descubrir en este momento de mi vida que duro unos 3 años, más o menos.

Fue así como comencé a pensar donde había perdido el camino, en que momento había dejado de ser yo, para ser este individuo medianamente funcional en el que me había convertido.

Los intentos por autoanalizarme no tenían caso, tampoco el pagar a otros  para que lo intentaran pues, esto que vivía opera igual que una adicción, finjo que me curo, para dejar a todos felices y me asaltan las sombras en la noche. Yo soy adicta a mi depresión, a este permanecer inerte, dormida en la vida, nutrida de mis propias lágrimas y auto comparecencia.

Es por ello que abandone todos los intentos de reflexión y simplemente decidí vivir de una manera diferente.

Un día, desperté con una certeza nunca en la vida estaré más preparada que ahora, nunca tendré más recursos que los que tengo y aunque cueste aceptarlo, nunca llegará nadie a socorrerme, estar sola y ser consciente de que necesito a otros fue mi primer paso para retomar este camino.

Sé que esto no tienen mucho sentido para ti que lees, pero para comprenderlo es necesario ir un poco más atrás, a mi adolescencia, quizás nunca fui bonita en el concepto tradicional de la belleza, pues no tenía la gracia de las rubias con sus largas pestañas y ojos claros, tampoco el cuerpo de una bailarina, soy morena, más bien baja, muy seria… pero cerca de los 13 descrubrí que la belleza es actitud, es hacerle entender al resto que eres superior a ellos y deben sentirse honrados de que decidieras gastar unos minutos en compartir con ellos, por estúpido que esto suene me funciono, una máscara de altanería que de diferenciaba de otros, claro que unas exuberantes glándulas mamarias, ayudaron mucho a completar el cuadro.

No es que fingiera que me interesaban poco, es que de verdad me interesaban poco.

Una personalidad egocéntrica, autorreferente, eso porque nunca me ha gustado hablar de los demás, critica con un sentido del humor  y  una moral alternativa.

No debía alcohol o consumía drogas porque no se me pegaba mi regalada gana, yo era diferente , no necesitaba nada ser otra de otra manera o desinhibirse, yo era como era, me aceptaba sin problemas y estaba orgullosa de ser así, de alguna extraña manera me consideraba superior a esos seres que no podían expresarse  o ser felices sin estímulos externos.

¿A dónde iba con esto? Eso es lo peor de ser autorreferente… uno se pierde en sus propias divagaciones…

Con esa dulce personalidad aprendí a tener siempre lo que quise, nunca fui tonta, no diré que era más inteligente que el resto porque hay inteligencias  de las que carezco, pero nunca necesite estudiar, me bastaba con estar escuchando la clase, tenía chispazos de inspiración en los que en una hora podía hacer el trabajo que a otros llevaba semanas.

Yo por mi parte intentaba no destacarme mucho, cosa que en realidad nunca logre.

Sin embargo, la vida enseña, cuando decidí que había perdido mucho tiempo, cuando me espabile  ya habían pasado estos 3 años y tenía un hijo de casi esa edad, mirándolo decidí que lo mejor era cambiarnos de casa, mucha gente arrienda, pero eso es demasiado fácil para mí, no estaba en mis planes, por lo que decidí mejor vender mi alma a los bancos para construir un nuevo hogar, una locura romántica, pues mi hijo quería una casita de árbol y pedí construir una cabaña de madera en el cielo, sin saber que a medida que se construía la casa nueva, yo misma me construiría y derrumbaría cien veces.

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Trysha

  • Soy Simplemente Trysh, la de siempre, pero con mas ganas y nuevos sueños.

"Me he hecho fuerte, pero a veces quiero volverme débil y que me protejas"...(Alma Rota)

 

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