"Para hacer negocios no se requiere ingenio, basta con no tener delicadeza."

(Caballero de Bruix)

Miércoles, 27 Febrero 2013 10:43

Los entresijos del arte de no ser un artista

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Prefacio

 

¡Válgame Dios! ¡Otra hornada de artistazos! ¿Se puede estar más estreñido, retóricamente hablando?  No me entendáis mal, he disfrugustado y disfruto como el que más de estas grandes obras de estos autores geniales, entidades idiosincrásicas de verbo ágil e ingenio pertinaz; sería absurdo no hacer tal cosa. Cuánto artegenio, ¡y cuán prolífico! Es un no acabar y desesperarse, y por cada genio hay un trillón de apóstoles beligerantes y dogmáticos. Detrás de esa esquina me aguarda un rimbombante estudiante literato, cargando novelas de García Márquez y Oscar Wilde en su bazooka déspota y acusador. ¡Lee, puto fariseo! ¡Lee! ¡Ka-boom! Es algo fantástico, el contagio de la genialidad, aquella enfermedad cuyo único síntoma es la confirmación verborreal del infectado. Autobuses cargados de Salvadores Dalíes peregrinan hacia el surrealismo atajando por la avenida lisérgica mientras Bukowskis y Hemingwayses cruzan lapos de un extremo al otro de la barra de todo barucho con luces tenuembrosas. Todos personificando sus ideales artísticos, trasladándolos a su realidad, a su persona física y tridipalpable. ¿Que es el cuerpo, sino un expositor de la mente? Como Dorian Gray practican el arte de la vida, la promesa estética de un arte que está por brotar en cualquier momento, pero aún letárgico. Por lo que a la creación artística se refiere, diríase que el hábito deriva en monje. En esta era tan visualística uno debe mostrarse cómo una suerte de perchero donde colgar las opiniones de forma simbolicosa y etiquetadas con esmero. Hasta ahí todo bien, todo de acuerdo y correctísimo y respetabilísimo, tanto o más que cualquier otra tendencia histriónica de nuestra histérica y estrambótica historia, tan dogmática y sintomática. Ellos son el espectáculo, carajo.

 

¡Pero ah! Cambiar no implica despreciar ni despotricar ni renegar de ese pasado tan colorido que en realidad te hace sentir más indiburrido que inspirado, al menos a un servidor. ¡El cambio! Eso es, la acción de huir hacia adelante, es rellenar un vacío hueco de relleno, es contemplar un espacio virgen y crear en él un asiento con tu nombre y encajarte en el mismo a golpe de jeta. Yo respentiendo a los artistas de antaño, con todas sus cosas y parafernalias poéticas y significativas, claro que si, eran de su tiempo y sus carriles de lo aceptable eran más estrechos y vulnerables. Absenta en París, Whiskey en London, LSD en San Francisco, vestidos aleatorios y música desafiante por absurda; respeto, claro que sí. Inclusive algo de activismo politístico, todo se acepta. ¡No! ¡NO! Cuando hablo de estreñimiento retórico hablo de las consecuencias del trabajo desta gente tan aficionada a las cosas pioneras… ¿Que es esto? ¿Que es este galimatías, este revueltijo de genios latentes que comen shushi por todas partes? Apóstoles apócrifos de la genialidad, profanos del arte al frente de un batallón de poesía contemporánea. Malditos. Oh, y sus ojos, oh, esas miradas que me miran como si en algún momento de su vidastencia hubieran rechazado algún premio literario de gran prestigio. ¡Cuanto daño, indiscriminado además! Respentiendo el magnetismo intemporal de un retórico beodo y decadente, o de un pictórico excéntrico o de un fotografista andrógino con sombrero y bigotito. Hay mucho de sexual en estas tendencias pavorrealísticas, el viejo metesaca atormentado y redentor, ¡por supuesto! 

 

Y en medio de este carnaval casi operístico broté yo unos años atrás, poco después de cuando estaba a punto de nacer. Y resulta que he sido un lectórico muy prolífico, yantando novela tras novela como uvas en su punto exacto de maduración y luego ptuf ptuf. ¡Que maravillosidad! ¡Tom Sawyer! Y esas cosas, y Julio Verne también, y de ahí te vas para arriba y te cruzas con esos nombres que ya habías orejeado mil veces de voces redichas. ¿No es sorprendente lo jodeídamente aburrido que llega a ser el buen Tolstoi? No viene a cuento, lo sono. y Claro, como en todo en toda vida, hay de todo y todo se ha dicho sobre todo. Siento rechazo por la premisa imperante y presente de que la obra debe mostrarse en el artista, es molesto, especialmente cuando esta presunta exteriorización de una sensibilidad artística precede a la obra en sí, no tiene sentido ni asas por donde asir. Muchos se cargaron su genio antes de tiempo por esas mierdencias, viviendo sus obras. Bonito soneto, y ahora una profiláctico para la cirrosis, exhibición de porsiacasismo engreído.  Poe, como una regadera; Hunter Thompson, mejor no preguntar; Dostoyevski, Wilde, Baudelaire, Miller, Rimbaud, Burroughs, Kesey, Bukowski, Wolfe, todo Cristo. Talentos únicos, mitigados por una prescindible sordidez y la imagen distorsionada del artista hermitaño y vanguardista, esos que corrían más que la propia historia y tropezaron con su leyenda. Dejaron grandes piezas, negarlo es fascistoso, pero no puedo ni imaginizar la magnitud de sus creaciones de haber confrontado la hoja en blanco con la mente virgen. ¡Santa María! ¿Por qué? ¿Sería desconocimiento, será onanismo sadomaso de un ego titánico? Que más da, si alguien lo sabe se lo ha callado, la cuestión relevante e irrefutable es que se hicieron papilla sus cerebracos con esa prolongación mal calculada de su visión.  Por toda esa gente tan pistonuda es por la que ahora no puedes dar dos pasos sin pisar a un genio, válgame Jesús. Lo más asombrástico del tema es que los retóricos profesionales de esta era hiperactiva destacan por no destacar, son moderados y educamables, con sus trajes sin corbata y su exquisito lenguaje corporal y barbas de tres días y sus canas bien colocadas. Son los otros, los novatosos y amateurs, los que se comportan como locazas, divas de la belle époque, y arrastran libretas viejas y escriben blogs fumando tabaco de liar. Los que leen en terrazas en otoño y se ponen trompas cuando ya no saben que putas redactar, tan hastiados como ignorantes de su propia mediocridad inercial. Todo culpa desos brillantes pioneros, quienes olvidaron mencionar que el mejunje no era catalizador sino fenómeno externos y fácilmente prescindiblario. ¡Hay demasiado artista con mirada penetrante, acabaran por perforarme la frente! Demasiada tensión en esas almas atormentadas en exceso por su empatianza respecto a los vagabundeos de los Trópicos Zodiacales, demasiada identificación narcigólatra con el vago concepto de tocar fondo. Es evidente estos los niños perdidos heredaron los vicios y no el talento de todos aquellos que marcaron el camino, ajenos hideputismo que empañaría las artes retóricas para siempre en este futuro no muy lejano pero igualmente perturbador. En un sentido comercial la erudición se ha impuesto a la decadencia, quizá por la desbordante mitificación de esos gigantes corruptínicos que deslumbraron en un mar de lubricantes etílicos y recursivos, esos personajes que se esforzaban tanto por ser ellos mismos que acababan perdiendo el contacto con la realidad y asesinándose para ocupar su propio lugar. Juicio por robo de identidad y un sólo hombre lidera ambos bandos. Varios de los cerebros literatóricos más exquisitos de esta nuestra historia se pasaron toda una vida defendiendo un ideal, protegiendo abstracciones con su propia vida. La decadencia, neorromanticismo, la liberación sexual y espiritual, la nueva estética helenística, el antihéroe, el surrealismo. ¡Dios! ¡Dios! ¿Por qué? ¿Acaso la vida ha derivado en una plantilla y nadie me ha informado? ¡Infame! Es ridículo e inocuo, subversivo y hueco. ¡Visiones, ideologías! Todos a cantar la marsellesa y a tomar speed.  Quizá tuvo cierta gracia en su momento, por eso de ser los primeros, ahora es desconcertador y horrorífico, prescindible. No se puede persistir ese modelo, y no se hace pues los que lo intentan fracasan. La ideología ha muerto, ha llegado la hora de Dan Brown y Paul Auster y demás prostiputas literáticas sin talento genuino; los depresimentes amateurs a escuchar a Bob Dylan con Rimbaud en la mano y sin un chavo en el bolsón. Poco genio y muchos genios, hay que abrir los ojos para mirarlo y verlo y detectar el vacío que uno tiene la responsabilidad de llenar.

 

¡Creación! Eso es, la persecución de lo ausente pero necesario, una carrera sin corredores. ¡Lo que hay que vivir! Desde rapaz comprendo esa necesidad y todo cuanto hago me conduce a satisfacerla. ¡Es hora de redefinir el genio! El genio que nada protege ni nada abandera, el que improvisa valores según le conviene y no deja nunca de crear palabras anarquisistas que cobren vida y sentidos diferentes cada vez que son leídas. Otro artista, lo bastante nuevo como para no recordar en nada y lo bastante loco como para no derivar en nada después de muerto. La carencia de carencia es la presencia de todo lo que puede estar, y nada puede faltar ni en la obra ni en la vida de aquél que persigue la creación como fin y no como medio. ¡Lo que digo tiene, en verdad, sentido, lee despacio y hallarás la verdad! Eso es, vivir y escribir según los designios de una mente virgen y sin otra pretensión que la de ser. Visto lo visto y siendo como he sido desde que empecé a ser, me siento capaz de afrontar la tarea, no sin antes contar cierta historia sobre mí que os pueda dar una idea de si soy o no soy lo que digo o pretendo ser. Soy una mosca sin patrón de vuelo, carajo, compruébalo tu mismo y sabrás si soy capaz de dejar atrás a los que huyen y a los que persiguen, si puedo anular a tanto puto artista. 

Leído 1294 veces Modificado por última vez el Miércoles, 27 Febrero 2013 15:44
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5 comentarios

  • Enlace al Comentario Nilufar (Ella) Miércoles, 27 Febrero 2013 11:33 publicado por Nilufar (Ella)

    brillante y soltando unas cuantas verdades, además de ameno y único en estilo!!!!!

  • Enlace al Comentario Trysha Miércoles, 27 Febrero 2013 19:20 publicado por Trysha

    Los genios, crean sus propios caminos, los que se "dicen genios" transitan esas rutas ya construidas, supuestamente mejorando,evolucionando, y se sonríen así mismos llamándose creativos, juntando siempre mediocres que les soben el lomo y les digan los brillantes que lucen sus perfiles, sus letras, bla bla bla...

    Por otro lado, lo bueno de estar con esta gente mal llamada culta, es que sin importar lo que digas, ellos creyentes de saberlo todo, reconocerán a una mente genial detrás de tus palabras... lo que es muy útil en clases como filosofía, si es que, como me paso a mi, no tienes tiempo de estudiar, mi profe juraba que yo dormía con un libro de Nietzsche bajo el brazo...

    muchas verdades, no puedo comentarlas todas, pero debo decirte que cuando te molestas eres mas genial... un besote.

  • Enlace al Comentario Veratitas Jueves, 28 Febrero 2013 16:56 publicado por Veratitas

    Touché et coulé

    Más que mosca una avispa con un aguijón muy selecto y certero.

  • Enlace al Comentario gandalf Sábado, 02 Marzo 2013 15:18 publicado por gandalf

    Escupe a tu sombra prendida de tu culo inquieto y mira hacia adelante, Jud. No pierdas más el tiempo. Ya estás tardando en saltar, maldito!

  • Enlace al Comentario Nama Sábado, 23 Marzo 2013 05:12 publicado por Nama

    Arrieros somos y en el camino nos encontraremos... !Quén me iba a decir a mi que tan pronto! Que blandas el látigo en tu condición de acemilero o manejes la fusta acaballado en la montura no te libra de hacer el camino ni de reencontranos. Leo esto tras tu "ligue" lesbiano y te veo a ti en todas las dimensiones, escondido tras tus visiones. Y sabes que me gusta.

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