"El verdadero combate empieza cuando uno debe luchar contra una parte de sí mismo.

Pero uno sólo se convierte en un hombre cuando supera estos combates." (André Malraux)

Viernes, 07 Septiembre 2012 08:20

La Kajira

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19. Lady Elis.

En el quinto día, de la segunda mano del mes de en´Kar, del año 10163, yo dama Elis de Ar, me dirijo al honorable consejo de Cardonicus para solicitar formalmente auxilio, la Ciudad de Ar a caído, bajo el yugo de un tirano, suplico asilo, a la fecha me encuentro encerrada en el último piso del cilindro azul, a la espera de que los reyes sacerdotes decidan mi destino.

Un vulo solitario surcaba el cielo nocturno llevando un mensaje atado en su pata, como las palomas mensajeras, los vulos vuelven a su lugar de origen y esta volaba a Cardonicus.

No era de sorprender que el último vulo que quedaba perteneciera a esta ciudad, ya que, era enemiga de AR y por lo tanto, las comunicaciones se habían roto hacia ya mucho tiempo, por lo que las esperanzas de auxilio eran escasos, solo confiaba en que como trabajo para el Señor Matfield, y este era hijo del Pretor (escriba en jefe) quizás, solo quizás la ayudarían.

Pero quiso el destino que  un guardia solitario observaba los rayos del amanecer mientras fumaba, cuando vio llegar el pequeño vulo.

Tras leerlo, sonrió, sin importarle quien era la dama, o dar aviso al consejo, veía una interesante aventura en ir a buscarla.

Tomo tu tarn y emprendió el vuelo.

La dama se paseaba angustiada en lo alto de la torre, hacia muchas manos que veía los indicios de la crisis política, había visto como los guardias poco a poco iban siendo asesinados, lentamente había hecho una selección de aquello que necesitaría, un  vestido, sus velos, después de todo la dignidad de una mujer goreana residía en su velo, podía estar desnuda, pero mientras llevara su velo estaba vestida y oro, todo el oro que pudiera cargar.

Caminaba impaciente por la torre, mientras nerviosa acariciaba las agujas que ocultaba en sus mangas, agujas con veneno de ost, el mas mortal de los venenos, que mata en solo tres segundos, ya había tomado la decisión si los hombres del nuevo régimen entraban por esa puerta, ella simplemente se la enterraría.

-          Solo un piquete, se repetía, sumida ya en la desesperación.

El silencio de la noche se vio interrumpido por un fuerte aleteo, un hombre bajo y la miro con detenimiento.

-          No creo lo que ven mis ojos, le susurro, esta sola aquí,  la ciudad es un caos allá abajo. No era de sorprender que esta visión de fogatas y saqueos impactara tanto la visión del guerrero, ya que de AR se decía que era la más grande y organizada  de las ciudades Goreanas.

-          Sí, dijo con dignidad, sabiendo que él podía haberla collarizado en ese preciso momento.

-          Bien tome lo que necesite nos vamos.

-          Ella tomo la bandolera que ya tenia lista y se acercó a él, esto señor, soy Lady Elis, no podía creer que el consejo de Cardonicus enviara un rescate, lo cierto es que no lo hubieran hecho.

-          Lo sé, leí su nota, de un solo tirón monto a la mujer tras el y ato sus manos en un gancho ante él, no se asuste dama, es para evitar que caiga, le dijo cuando sintió el grito de la dama que ya lloraba sintiéndose collarizada.

En la noche un silencioso tarn surco el cielo, con una dama acompañando a un jinete, cosa inusual, porque jamás una dama monta de esa manera.

El amanecer dejo aparecer ante los asombrados ojos de la dama, la Ciudad de Cardonicus, el hombre la bajo orgulloso, sonreía, se veía triunfal.

-          Permítame pagarle por su servicio señor, exclamo la joven asombrada.

-          No, mi nombre es Peleo Boa, soy el hijo del Ubar, yo actuó por honor, buscaba la aventura, no oro, ni esclavas, para mi vale mas haber rescatado a una lady y poder contar eso a mis amigos.

-          Comprendo, dijo seriamente, mientras acomodaba sus velos y los faldones de su vestido.

-          Por cierto mi tío es el pretor, jefe de su casta haré que hable con él y podrá trabajar aquí, lo miro con sorpresa, no quiso contradecirle y recordarle que era una extranjera en esa ciudad y seria imposible que ejerciera como escriba.

Cansada con sueño y ya agotaba por una mano de estrés, cayó desmayada, Peleo, mirándola en el suelo, la tomo en sus brazos y la llevo a enfermería, donde un verde ya conocido finalizaba su guardia.

-          Sir Ben Abott, aquí le traigo a la dama, se ha desmayado, yo respondo por ella, se la encargo, pienso que es cansancio, pero no sé.

-          Ni bien la puso en la camilla el verde la reconoció, - Es Elis de Ar, exclamo sorprendido.

-          Así es, eso creo, le dijo orgulloso, yo la saque del cilindro Azul.

-          El verde con mucho cuidado retiro sus velos, notando que llevaba varios, en realidad es un milagro que respire, pensó al ver la cantidad de genero que cubría su boca.

-          Al llegar al último velo, descubrió a la niña que había tras todos esos trajes, una mujer muy hermosa y extremadamente joven, la miró con dulzura y recordaba la dureza que le había conocido, en Gor la mayoría de edad es a los 15 años y ella con suerte apenas los tendría cumplidos.

-          Donde estoy, decía sentándose en la camilla, ya era muy entrada la tarde cuando se despertó, por instinto toco su velo y se asusto al no sentirlo, sobre la mesa, dijo el hombre que permanecía de espaldas frente a ella.    Elis se cubrió rápidamente.

-          - Aeris (nuevo nombre que Ben Abott le dio a Ashmina), tráele comida a la dama. La kajira salió rápida y volvió a los pocos minutos con una canasta con variedad de frutas y un plato con vulo asado.

-          Muchas gracias, exclamo algo tímida, comió en silencio y con tranquilidad.

-          Dama perdone mi atrevimiento, dijo el tímidamente, pero no pude evitar notar que es demasiado joven, me podría decir que hace siendo escriba si apenas es mayor de edad, ¿cuanto tiene 15 años?

-          La dama miro a la kajira y suspiro.

-          Aeris retírate, la dama y yo hablaremos.

-          No es necesario que se retire, su kajira conoce mi historia, su kajira fue mi compañera, respondió, dejando al hombre perplejo.

Aeris sonriendo comenzó a relatar la historia de Elis de Ar.

Lady Elis nació en cuna de oro, su familia casta azul por línea materna y paterna gozaba de reconocimiento y prestigio dentro de la gloriosa Ar. De sus padres se decía que serian los próximos administradores de la ciudad.

Un día ambos padres fueron llamados por los iniciados y se les informo que había llegado el tiempo de que Elizabeth, madre de Elis cumpliera con la tradición que mandan los Reyes Sacerdotes, así la madre debía marchar en peregrinación a las montañas de Sandar.

El compañero libre de Elizabeth consiente de los riesgos que esta travesía podía implicar, no escatimo en gastos a la hora de contratar escoltas y finalmente decidió que él también iría en dicha peregrinación.

Salieron de AR al alba del tercer día de la quinta mano del mes de hesius, año 10152 constata de ar, dejando a la única hija de la pareja en el cilindro azul, a cargo de la dama Alenia quien era una joven y talentosa escriba en ese momento.

A los pocos días de su partida llegó el vulo avisando de la muerte de los padres de Elis y ella paso a ser llamada Elis DeAR como una forma de expresar el cariño y respeto por sus padres.

Vivió en cilindro azul, como manda la tradición estudiando para ser escriba hasta que el año 10163, Ar cae a manos de los forajidos. Encerrada en el cilindro azul por tres días, envía los últimos vulos que quedan a Cardonicus a la casta roja de la que había oído había sido reestructurada y a la casta azul, apelando a una antigua tradición goreana, el auxilio de castas.

Con solo 15 años la Joven Elis, se abre paso en un mundo cruel, con el secreto deseo de tener una familia que la acoja y le brinde el calor de hogar que jamás a conocido y abrazando siempre su mas preciada posesión el relicario que le dejo su madre que guarda la foto de sus padres.

Automáticamente la dama se llevo la mano al cuello y se aferro a un relicario antiguo que siempre traía con ella. Luego miró con sorpresa a la kajira y le guiño un ojo, te falto decir que crecí acompañada de una amiga que desapareció, un silencio sepulcral se hizo dueño de la estancia.

 

 

Leído 1561 veces Modificado por última vez el Viernes, 07 Septiembre 2012 08:50
Trysha

  • Soy Simplemente Trysh, la de siempre, pero con mas ganas y nuevos sueños.

"Me he hecho fuerte, pero a veces quiero volverme débil y que me protejas"...(Alma Rota)

 

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3 comentarios

  • Enlace al Comentario Alice_abysm Viernes, 07 Septiembre 2012 11:02 publicado por Alice_abysm

    OH, Ashmina conoce a varias personas XD Quizás esa dama que acogía a Elis era la madre de Ashmina o algún pariente y así se conocieron. Me encanto el capitulo, espero el siguiente, que creo que ya vienen los últimos y con ellos, quizás se revele quien es Bart y más sobre el pasado de Ashmina y su vida con sanador verde :D Un beso.

  • Enlace al Comentario Blacknordok Viernes, 07 Septiembre 2012 11:48 publicado por Blacknordok

    Yo también lo creo, no quedan muchos capítulos para explicar quien es Bart XD

  • Enlace al Comentario Trysha Viernes, 07 Septiembre 2012 12:05 publicado por Trysha

    no pense que importara quien es Bart... vaya... quedan pocos cap para el final en realidad y quiero destacar el hecho de que esta vez si la termine y no murio nadie en el intento jejeje

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